Tú me envías tu imagen y me cuentas qué quieres crear. Yo me ocupo de toda la parte técnica para que recibas una pieza única, lista para iluminar tu espacio durante años.
Un proceso cercano y guiado: nunca fabrico nada sin que validemos antes el diseño juntos.
Me explicas qué quieres convertir en cuadro —un logo, una foto, un personaje, una frase— y dónde lo vas a colocar. Con eso te oriento sobre tamaño, tipo de pieza y nivel de detalle.
Definimos la pieza ideal para ti: formato recto clásico, silueta recortada siguiendo el diseño, o multitroquelado con más cortes y luz por detrás. Cada una tiene una presencia distinta en la pared.
Preparo un diseño adaptado a tu espacio cuidando trazos, proporciones, zonas iluminadas y color. Lo ajustamos juntos hasta que refleje justo lo que buscas, antes de fabricar.
De esta parte me ocupo yo por completo, para que tú solo tengas que disfrutar el resultado.








Una base rígida y estable, pensada para soportar el peso de la resina y el cableado, con buena presencia de frente y de lado.
Se aplica por capas respetando los tiempos de curado. Acabado limpio, con brillo efecto espejo y profundidad que hace destacar el diseño.
Instalo el sistema LED y las conexiones a mano, ajustando la luz para que cada contorno brille con precisión y de forma homogénea.
Sin compromiso · el diseño previo es gratis
La resina no entiende de prisas: cada capa necesita su tiempo de secado y curado para quedar transparente, dura y sin burbujas. Acelerarlo sería perder calidad, así que prefiero trabajar con calma y hacerlo bien, paso a paso. Esa espera es justo lo que hace que tu cuadro luzca perfecto y aguante años como el primer día.
Tiempo de fabricación, según la demanda del momento. Te confirmo la fecha exacta al hacer el pedido y te aviso del avance.
⚡ ¿Con prisa? Entrega urgente en 20–25 días (+45 €).
Yo me encargo de que tu cuadro llegue perfecto y de que lo disfrutes sin complicaciones.
Embalaje reforzado y envío gratis a toda la península, hasta tu casa o tu negocio.
Incluye la tornillería y el transformador. Lo cuelgas, lo enchufas y a disfrutar.
Un año de garantía con atención directa conmigo. Los LED duran hasta 50.000 horas.
Mando incluido: enciende y regula el brillo (o WiFi). Se limpia con microfibra y jabón neutro.
Ahora que conoces el proceso, los materiales y los tiempos, el siguiente paso es contarme qué quieres crear. Trabajamos juntos el diseño y yo me ocupo de toda la parte técnica.
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